sábado, 25 de septiembre de 2021

Zapatillas de Basquet (una versión) - Black Country, New Road

Tuve este sueño sobre Charli XCX

Buscandome en un tren

Desde el London Eye hasta el Big Ben.

 

Ella sabía quién era

Ella estudió mi prosa

Ella leyó todos mis textos.

 

Quince veces morí dentro, por solo

Verla desnuda. Como mi madre, ella crece

Con la misma calidez en la frente,

Como las vacaciones idas de la niñez.

 

Yo dije algo sin peso, algo

Como: ¿de dónde mierda caíste?

Pero  ella me entendió.

Me miró con los ojos abiertos

            como si hubiera encontrado a dios de nuevo.

Ella está toda en soft focus a mi alrededor

Y yo no puedo mirar el partido

            en el sillón de mi papa.

Todavía estamos. Y  nunca más miramos

Nuestros teléfonos de nuevo.

 

No puedo

Pensar en algo mejor

Que tu mano en mi pulóver.

Y, ahogándome, no sé

            si soy el novio que necesitás.

 

¡Nunca me sentí así!

            Ella es el carnaval y yo el tiempo.

¡Nuca me sentí así!

Ay, Charlie, ¡nunca debí

escribirte esa carta!

 

Creéme,

voy a intentar hacerlo mejor.

 

¡Ay, nunca me sentí así!

            Ella es el carnaval y yo el tiempo.

 

¡Ay, Charli!

Mis sábanas están mojadas.

Yo rezo para olvidar. ¡Ay, Charli! En sueños

mi cara sigue en tu pecho. ¡Ay, Charli!

tu generoso préstamo. ¡Ay, Charli!

Tu asesino deseo.

 

Él me dio un beso en la boca - Caetano Veloso

 

Él me dio un beso en la boca y me dijo:

La vida es una oca como la gorra  

            de un bebé sin cabeza.

Y yo me reí una bocha.

 

Y él: como la oca de una

marsupial borracha.

Y yo dije: basta de tu charla

            de pozo sin fondo.

 

Yo sé que el mundo

es un flujo sin lecho,

y que es sólo en el fondo

            de tu pecho

            que corre un río.

 

Pero él coincidió en que la vida es buena

A pesar de que apenas sea vieja:

            La mina

            es el vacío.

 

Y él rio y río y rio y reía

Y yo dije: basta de filosofía.

A mí me bastaba que el intendente pusiese orden/ En la ciudad

            de Bahía.

Ese hecho afectaría a toda la gente

de la tierra./ Veríamos nacer una paz caliente, los hijos

            de la guerra fría.

 

Sería un anti–accidente

como una rima,

desactivando la trama de aquella

profecía,

            que Vicente me contó

            siguiendo la astronomía.

Que en noviembre del año que inicia

siete astros se alinearan en escorpión/ Como solo en el día

            de la bomba de Hiroshima.

 

Y él me miró/ desde encima

y me dijo, así, a mí:

Delfín, Margaret Thatcher, Menahem, Begin:

            la política es el fin.

 Y la crítica, que no toque la poesía.

La Time magazine quiere decir que los Rolling Stones/ ya no caben en el mundo

            de la Time magazine.

Pero yo digo (él dice)

Que lo que ya no cabe es la Time magazine/ en el mundo de los Rollings Stones/

            Forever rocking

                        and Rolling.

 

Por qué forjar desprecio por los vivos

Y fomentar deseos reactivos

Apaches, punks, existencialistas, hippies, beatniks/ de todos los tiempos

            UniVos.

 

Y él dijo sí, pero sí,

pero no es eso. / Apenas

algunos santos, si tantos, en sus cantos

y solitos.

Él me dijo:

vos estás triste/ porque tu dama te abandona/ y vos no resistís

            cuando ella surje. Ella viene

e instala su cosmético caótico.

            Vos empezás a mirar

con ojo gótico, de cristiano legitimo.

Pero yo soy negro, me niego. Yo sé que eso

no es una piba,

            pero hasta activa

el bello ritmo mulato.

            Y el león ruge:/ el hecho

es que hay un sismo entre mis dioses

y tus dioses.

 

Yo soy del clan de Djavan, vos sos fan de Donato/ y no nos interesa esa triste cristiandad

            de Dylan Zimmerman.

            Y Él todavía diría más,

pero la canción tiene que acabar.

 

Y yo respondí: el dios / que vos sentís

es el dios de los santos: la superficie iridiscente

            de la bola oca.

Mis dioses son cabezas de bebé

            sin gorra.

 

Era un momento sin miedo y sin deseo.

Él me dio un beso en la boca.

Y yo correspondí aquel beso.

Construcción - Chico Buarque

 
Amó a aquella vez como si fuera la última
Besó a su mujer como si fuera la última
Y cada hijo suyo cual si fuera el único
La calle atravesó con su paso tímido
 
Subió a la construcción como si fuera máquina
Irguió en lo más alto cuatro paredes sólidas:
Ladrillo con ladrillo en un diseño mágico:
sus ojos embotados de cemento y lágrima
 
Sentóse a descansar como si fuera sábado
Comió feijão y arroz como si fuera un príncipe
Bebióse y sollozó como si fuera un náufrago
Rióse y bailó como si oyera música
 
Tropezó en el cielo como si fuera un borracho
Y flotó en el aire como si fuera un pájaro
Y acabó en el piso hecho un paquete flácido
Agonizó en el medio del paseo público
 
Murió de contramano estremeciendo el tráfico
 
Amo a aquella vez como si fuera el último
Besó a su mujer como si fuera la única
Y cada hijo suyo cual si fuera el pródigo
La calle atravesó con su paso borracho
 
Subió a la construcción como si fuese sólido
Irguió en lo más alto cuatro paredes mágicas
Ladrillo con ladrillo en un diseño lógico:
sus ojos embotados de cemento y tráfico
 
Sentóse a descansar como si fuera un príncipe
Comió feijão y arroz como si fuera el máximo
Bebióse y sollozó como si fuera máquina
Rióse y bailó como si fuera el próximo
 
Tropezó en el cielo como si oyera música.
Y flotó en el aire como si fuera sábado.
Y acabó en el piso hecho un paquete tímido.
Agonizó en el medio del paseo náufrago
 
Murió de contramano estremeciendo al público
 
Amó a aquella vez como si fuera máquina
Besó a su mujer como si fuera lógico
Irguió en lo más alto cuatro paredes flácidas
Sentóse a descansar como si fuera un pájaro
Y flotó en el aire como si fuera un príncipe
Y acabo en el piso hecho un paquete borracho
 
Murió de contramando estremeciendo el sábado.
 
Por ese pan pa´ comer, por el piso pa´ dormir
Documento pa´ nacer, concesión pa´ sonreír
Por mi dejar respirar, por mi dejar existir
Dios
            le
                        pague
 
Por la cachaza fiada que tenemos que beber
Por la fumada, desgracia, que tenemos que toser
De los andamios, ecuestres, tenemos que poder caer
Dios
            le
                        pague
 
Por la mujer plañidera que nos alaba y escupe
Y por las moscas bicheras que nos besan y nos cogen
Y por las paz abismada que, en fin, nos va a redimir
Dios
            le
                        pague