Ella era la pesca
éramos una pareja
yo era el pescador que iba encender
su vela.
Pero hubo una pesca
no soy el pescador; estoy encandilado
por su vela
Ahora me siento a mirar.
Las sirenas solas en las rocas
se doran, están
más allá del rapto.
Yo miro y miro.
Olean hacia mí, olean hacia mí
olean y resbalan de nuevo dentro
del mar.
Todos los que vinieron
todos los que caen
dentro del agua.
Todos los que vinieron
todos los que caen
dentro del mar.
Yo creo en dios
creo en las sirenas también
creo en setenta y dos vírgenes encadenadas
porqué no,
porqué no.
Yo creo en el rapto
por haber visto tu cara
en el piso del océano
en el fondo de la lluvia.
Sigo el curso del marino vigilante,
sigo el curso del marido vigilante,
sigo el curso de las sirenas, vigliante:
Se doran en las rocas.
Olean hacia mí, olean hacia mí
olean y resbalan de nuevo dentro
del mar.
Y todos los que vinieron
y todos los que caen
dentro del agua.
Y todos los que vinieron
y todos los que caen
dentro del mar.
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