Al árbol no le importa lo que el pajarito canta
caemos con el rocío y la luz matinal.
El árbol no entiende lo que el pajarito trae
caemos con el rocío y la mañana.
Y tomamos aire; no hay razón
para perdonar.
Y tomamos aire; no hay razón
para perdonar otra vez.
Los arboles se van a erguir como si suplicaran
caemos con el rocío y la luz matinal.
Los arboles se van a erguir como si suplicaran
caemos con el rocío y la mañana.
Y tomamos aire; no hay razón
para perdonar.
Y tomamos aire; no hay razón
para perdonar otra vez.
Los arboles van a arder, manos ennegrecidas
retornar con la luz de la tarde.
Los arboles van a arder, manos ennegrecidas
no hay dónde caer, no hay dónde yacer.
Y sabemos quién sos,
y dónde vos vivís;
sabemos que no hay razón
para perdonar.
Y sabemos quién sos,
y dónde vos vivís;
sabemos que no hay razón
para perdonar otra vez.
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