jueves, 27 de febrero de 2025

 Cuando estén solos

vendrá la noche.

Pero antes sonará la agonía

de esos pájaros que quedaron en el nido.

Hambrientos y desnudos van a ver

que tienen ojos

y se afilan con el sonido

de sus gritos.

    No es un secreto: 

temen

que llegue el mañana.

Pero antes

que ese frío

llegan sus padres.

No los ven, y así se vuelven

inseparables de la oscuridad.

 

    Espero

que cuando estén solos sientan

que cada vez más

caminan sobre un río

y que la tierra verdea, imitando a su espejo

el cielo.

    Secretamente espero

ser uno de ellos.

Pero la espera es olvidar

que hay animales

que vienen, vuelven y siempre nos ven

armando con el cuerpo el paisaje

mientras nuestros tontos ojos

acarician montañas de pura melodía;

 

ruinas preciosas y valiosas

descubiertas por la sangre.

 

Espero que ellos me recuerden

y que cuando estén solos

si arrancan las flores sepan

que son palabras.

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